Acerca de bebidas “energéticas “

Este es un tema muy delicado por la enorme desinformación y falsas creencias que se han arraigado como ciertas. La norma en cuanto a las propiedades de estas bebidas es que al tomarlas nuestra “energía” aumentará como la de Astérix al tomar su porción de poción mágica de la marmita de Panoramix, cuando en realidad podemos afirmar que las que te prometen semejante milagro no tienen el ingrediente principal que nuestro organismo utiliza en el intercambio de energía; los infamados hidratos de carbono y su implicación directa en el ATP.

Sin ser extremadamente meticuloso voy mencionar los dos componentes más frecuentes en estos “brebajes” e intentar dar explicación al uso -esto es proceso metabólico de intercambio de energía-, que es lo que nos interesa. Por supuesto no daré marcas comerciales, solo me centraré en sus ingredientes más conocidos. Empecemos.

Cafeína.
La cafeína es un alcaloide de la familia metilxantinas, cuyos metabolitos incluyen los compuestos teofilina y teobromina, con estructura química similar y similares efectos (aunque de menor intensidad a las mismas dosis). En estado puro es un polvo blanco muy amargo. Fue descubierta en 1819 por Runge y descrita en 1821 por Pelletier y Robiquet.
Su fórmula química es C8H10N4O2, su nombre sistemático es 1,3,7-trimetilxantina o 3,7-dihidro-1,3,7-trimetil-1H-purina-2,6-diona y su estructura puede verse en los diagramas incluidos.
Molécula 3D de cafeína
Una taza de café contiene de 80 (instantáneo) a 125 (filtrado) mg de cafeína. El café descafeinado, en España, debe contener una cantidad de cafeína no superior al 0,3 %. La cafeína se puede conseguir también en píldoras estimulantes de hasta 800 mg. Por lo que podemos sentenciar que tu cerebro estará más activo pero que de forma directa nada tiene que ver con la regeneración del ATP.

Taurina.
Se encuentra en pequeñas cantidades en las bebidas energéticas, pero en este caso se obtiene mediante procesos sintéticos en el laboratorio.
Un estudio realizado en el año 2001 investigó los efectos de una bebida energizante muy popular en Estados Unidos, que incluye taurina, cafeína y glucuronolactona (HdC) entre sus ingredientes. Las mediciones incluyeron el rendimiento psicomotriz (tiempo de reacción, concentración y memoria), y la resistencia física. En comparación con bebidas control, la bebida estudiada mejoró la resistencia aeróbica y anaeróbica en cicloergómetros, y los parámetros cognitivos estudiados (Alford, 2001). Hay que tener en cuenta, en todo caso, que dicho estudio habla del efecto de la taurina en interacción con otros componentes de dicha bebida energética, y no de la misma en forma aislada. Es extremadamente necesario hacer hincapié en que la taurina por sí sola como mucho conseguirá mantenerte despierto toda la noche, pero poco hará por el intercambio de energía y la regeneración del ATP, ya que el encargado es el HdC, en este caso la glucuronolactona.

Es obligado recordar que todas aquellas que introduzcan aminoácidos como uno de sus ingredientes energizantes son inútiles y contraproducentes ya que no deberíamos utilizar aminoácido alguno como sustrato energético. De este tema será la próxima entrada. Por lo tanto y resumiendo, si quieres una bebida que de verdad te ayude busca una cuyo principal ingrediente sea el hidrato de carbono, y si me permites un consejo que tenga maltodextrina. Hasta la próxima.

Autor: Patrick

Me gusta las buenas películas; que cada vez hay menos, el deporte; lo practico asiduamente, sobre todo los programas de Les Mills, y claro, escribir en mi blog.

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