Un hombre decente

Por supuesto no usaré nombre pues es conocido y ello supondría un problema, para mi, claro. Tampoco importa poner nombre al personaje porque no trato de criticar a nadie en concreto, tan sólo es uno más de tantos hombres decentes, triunfadores y respetados de la sociedad.

Empezaré diciendo que es un hombre alto y atlético; no es algo que le haya salido gratis ya que paga los servicios de todo un campeón de culturismo. Hasta donde yo se es un empresario de los que se dedica a ser un intermediario entre el cliente que necesita que le arreglen un grifo y el fontanero, el que se le ha roto un frigorífico y el técnico que lo arregle y así sucesivamente. Un emprendedor en toda regla.
Por lo visto su juventud no fue de lo más loable; su padre ya harto de sus trastadas lo mando a un colegio interno no de los baratos precisamente. Algo que según él le abrió la mente, le hizo reflexionar y ver la vida de otro modo. Tenía que espabilar para convertirse en un hombre de bien. Al poco tiempo de salir de ese colegio interno se puso manos a la obra.
Lo primero era buscar un trabajo pero no uno cualquiera, tenía que ser uno acorde con lo que se espera de hombre triunfador. Puso sus ojos en la banca. Por lo que se para acceder a un puesto de cajero (perdón pues me es desconocido el nombre correcto si no es éste) se necesitan unos estudios universitarios (tampoco conozco cuales aunque esto no importa al uso) que por supuesto no disponía. Por lo visto por aquel entonces tan sólo era necesario presentar la correspondiente matrícula de la universidad.
No querría quitarle mérito ya que del examen para el puesto no se libró. Una vez dentro se interesó por defender los intereses de los trabajadores y no tardó en colocarse como sindicalista radical que no pasaba una en defensa de los intereses de los trabajadores, de todos. Por supuesto esto supuso que estuviese dando tumbos de una oficina a otra. Así unos 10 o 12 años. Hasta que decidió que ya era suficiente; ya había hecho mucho por los trabajadores y era momento de mirar por él. Era hora de negociar su salida; por lo visto el montante final a desembolsar por la banca fue jugosa para él pero insignificante para el pagador después de lo sufrido.
A partir de ahí empresario de los que defiende toda reforma administrativa que le permita pagar menos por más horas, de los que leen libros tales como BIG Piensa a lo grande, de los que piensan que si estamos sufriendo por la crisis es únicamente por nuestra culpa; por no saber adaptarnos, de los que tienen un miedo atroz al cambio político en el que estamos inmersos, de los que no dudan en fardar de las mujeres que se lleva al catre, de los que ni dudan en culpar a los inmigrantes de casi todos nuestros males pero que misteriosamente les daría trabajo. Paga al contado; es lo que conocemos como una persona integrada en la sociedad honesta y sensata, respetable.

Autor: Patrick

Me gusta las buenas películas; que cada vez hay menos, el deporte; lo practico asiduamente, sobre todo los programas de Les Mills, y claro, escribir en mi blog.

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