La Sanidad Pública de Mallorca

El servicio Sanitario Público Español es objeto de la mayor purga económica que ha visto la corta democracia Española. Las partidas presupuestarias son cada vez más pequeñas lo que deriva en la inevitable reducción de personal y materiales. A todo este recorte económico tenemos que sumarle la injustificable privatización que lo único que se consigue es menguar aun más las partidas económicas. Esto es muy fácil de entender; si el gobierno de la comunidad autónoma (el que sea) destinaba 300 millones a la sanidad pública de forma directa siempre será mejor que darle esos 300 millones a una entidad privada que se quedará con su parte en concepto de gestiones y administración. Es como las empresas temporales de contratación (una forma legalizada de comercio de personas en mi punto de vista), la empresa “X” solicita a la I.T.T peones de mantenimiento, la I.T.T contrata con contratos basura a peones de mantenimiento y los emplaza a trabajar en la empresa “X”, esta no paga directamente a los peones, lo hace a la I.T.T, la I.T.T se queda con su parte de dinero en concepto de gestión y administración y le paga al peón, al haber ese intermediario de por medio el resultado es que el peón ve como al final de mes percibe una cantidad menor de dinero y a su vez ve que las paga extraordinarias han sido prorrateadas en la mensualidad disminuyendo aun más a cantidad económica. Se entiende, verdad..?

Pues algo similar ocurre o ocurrirá en la sanidad pública de no hacer nada, y os puedo asegurar que de una forma u otra os acabará afectando. Sin ir más lejos ayer puede comprobar de propia mano lo que os estoy diciendo. Tuve que ir al Hospital Universitario Son Espases a visitar a un amigo. Mi amigo sufrió un accidente de motocicleta; los detalles son poco importantes, pero si diré que sufre fractura del fémur izquierdo, fractura de tobillo derecho, fractura de cadera, dos costillas fracturadas y magulladuras varias por todo el cuerpo. Fue intervenido quirúrgicamente y ahora se encuentra hospitalizado. Pues mientras me encontraba allí de visita me empezó a contar un poco cómo había ocurrido el accidente y es aquí cuando uno se da cuenta del porvenir. Tras esperar más de media hora tirado en la cuneta, apareció la ambulancia que para sorpresa de mi amigo (que entiende un poco de ambulancia por cuestiones de trabajo) se percato de que era una ambulancia de transporte de las que carecen de medico, una de esas que se dedican a transportar a pacientes del hospital a sus casas. Podéis imaginar que mi amigo en el estado en que se encontraba al ver una ambulancia de transporte no dudo en recriminarle al conductor, que por supuesto no es culpable, aunque a mi amigo tampoco se le puede reprochar su actitud ya que hablaba el dolor y no el, y la imposibilidad de recibir morfina hasta llegar al hospital.

Por suerte la operación a salido de manual, también es de esperar cuando el paciente es una persona que se ha molestado en cuidarse; una alimentación más o menos correcta y ejercicio asiduo. Se encuentra en la cama boca arriba sin poder moverse nada, por sus lesiones que ya he mencionado, y además de todas la sondas de drenaje en sus heridas de la intervención quirúrgica esta conectado a una fuente de morfina la cual puede controlar el mismo accionando un botón. Creo que nos podemos hacer una idea del dolor que puede sentir cada vez que los efectos de la morfina le provoca, me dijo que la primera noche consiguió dormir tres horas seguidas; lo que le dura mas o menos cada dosis de morfina. Pero lo importante es que se encuentra bien, se me entiende.

De toda la conversación lo que más me llamo la atención es que al segundo día los médicos ya le estaban diciendo que en una semana para casa. Está claro que medico no soy y no me encuentro en capacidad de criticar ese veredicto o diagnostico. Pero si se que los médicos se encuentran presionados a realizar estos diagnósticos por personas que tampoco lo son, que están presionados a mandar a los pacientes a sus casa por personas que son meras contables que sus únicas preocupaciones es lo que ese paciente le está costando al hospital sin importarles lo más mínimo si están o no están en condiciones de abandonar el hospital. Y eso desde una gestión pública, ahora imaginemos cuando esa gestión pase a manos privadas y se convierta en un negocio. Me da miedo de pensarlo.

Mi amigo que es de los que no se avergüenza, de los que podríamos llamar pícaros, ya le dijo al médico con su característico tono de humor que el no tenía prisa por irse, quien lo tendría viéndose en ese estado, y sobre todo dependiente de morfina para aguantar el dolor insoportable. Esta claro que mi amigo acabará en su casa antes de tiempo, menos mal que es joven y fuerte y tiene la ayuda a tiempo completo de su pareja. Por cierto y para acabar, mi estancia allí que apenas llego a las dos oras me costó dos euros con ochenta y nueve centavos del aparcamiento del hospital, que no es gratis.

Autor: Patrick

Me gusta las buenas películas; que cada vez hay menos, el deporte; lo practico asiduamente, sobre todo los programas de Les Mills, y claro, escribir en mi blog.

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